Guadarrama lanza la “Primavera Gastronómica”

Desde el 8 de Mayo hasta el 30 de junio, el Club de Producto Turístico Guadarrama Gastronómica, promueve un particular evento  denominado ‘Primavera Gastronómica’,  involucrando a los mejores establecimientos de restauración, hostelería, alojamientos y comercios del municipio.

Los integrantes del Club de Producto Guadarrama Gastronómica, desarrollado por DINAMIZA Asesores mediante esta singular iniciativa, quieren invitar a los visitantes a descubrir Guadarrama a través de verdaderas experiencias gastronómicas.

Colores, aromas y sabores de la cocina de Guadarrama se percibirán en las distintas experiencias gastronónomicas  propuestas, en muchos casos unidas a la naturaleza y el patrimonio de este municipio madrileño de la sierra de Madrid. Y es que la primavera es la temporada ideal para acercarse a Guadarrama y disfrutar de sus principales atractivos, que junto con su paisaje intenta a animar a los turistas esta Primavera a disfrutar de menús especiales ‘Guadarrama Gastronómica’ ofrecidos en restaurantes, y las suculenteas tapas y raciones en los bares, desayunos especiales en los alojamientos así como los mejores productos en los comercios.

La oferta se completa con talleres de cocina, para niños y adultos, cursos de iniciación a la cata de vinos, el club del humor propuesto por alguno de sus restaurantes,  rutas de tapas, salidas nocturnas, rutas de árboles singulares y otras actividades que abrirán el apetito del público.

Para mayor información: www.guadarramagastronomica.es 

Asesores turísticos pero … también turistas. ¿Por qué conocer por donde nos andamos?

Nos pasamos la vida viajando, realizando estudios, conociendo territorios, elaborando diagnósticos turísticos de ciudades, comarcas, Comunidades Autónomas, formando gente… Y siempre con la prisa como compañera de viaje; porque en este mundo de locos, lo que  premia es tener para ayer  lo que necesitaría ser hecho hoy (sobre todo si se apuesta por las cosas bien hechas). Nuestra particular vorágine de viajes nos lleva a tener que estar presentes en tantos y tan diferentes rincones de la geografía, que a veces olvidamos dónde estamos durmiendo.

Pero esto no desvirtúa nuestro camino, y seguimos fieles a nuestro compromiso de conocer los territorios que pisamos, de saber por dónde nos andamos, porque  nuestro compromiso es con la calidad, con seguir disfrutando de nuestro trabajo y de ser los artesanos de la consultoría turística que queremos ser. Además, es necesario conocer por donde nos andamos porque no hay dos destinos iguales, ni siquiera parecidos; son tantos los factores que influyen en el desarrollo turístico de un territorio, como las diferencias que encontramos entre unos y otros.

Por esta razón, aunque nos pidan un imposible, nosotros seguimos queriendo conocer el territorio, pasando por él como un turista más, disfrutando con sus recursos, con el contacto de sus gentes, viviendo todas las experiencias que nos ofrece y descubriendo toda la información  para disponer de una visión mucho más real y cercana del destino, y que nos permita extraer conclusiones más acertadas del mismo.

Nos convertimos, de esta forma, en “clientes misteriosos” todoterreno para valorar aspectos como las oficinas de información turística, su servicio tal y como se le ofrece al turista, la labor de “venta del territorio”, la información ofrecida, sus instalaciones,  los recursos puestos en valor, el trato de sus empleados; el pasear por los pueblos y ciudades,  el recorrido por su patrimonio, su señalización turística, su sistema de recogida de basuras, su alumbrado público;  la calidad de vida de sus gentes, la sensibilidad turística de los habitantes;  sin dejar de dormir y comer en sus establecimientos para valorar la calidad del servicio,  de disfrutar de unos vinos o unas cañas en una terraza, o de un paisaje, o de otros mil factores difíciles de enumerar en este post y que forman parte de la compleja estructura turística de un destino (o sencilla, si la bajamos al suelo) .

Con todos estos elementos analizados, además de obtener una visión mucho más profunda de cada destino, nos aseguramos de saber qué terreno pisamos, de conocer por dónde nos andamos, y de ser capaces de adecuarnos mucho más a la realidad del destino y de sus gentes, proporcionando recomendaciones mucho más acertadas, como los buenos artesanos de la consultoría turística que queremos ser, tratando cada trabajo como único e irrepetible. 

¿No os parece que es vital para poder trabajar en un territorio?

Seminarios profesionales de Enoturismo 2010

Durante los meses de mayo y junio, realizaremos los Seminarios Profesionales de Enoturismo, en colaboración con RV Edipress. Se trata de un conjunto de seminarios en los que proporcionaremos las claves de la gestión profesional del enoturismo, un nuevo concepto de formación que combina, la exposición de conceptos clave, talleres prácticos, networking y actividades experienciales para hacer del enoturismo una actividad muy rentable en su negocio y en su carrera profesional.

El Programa se compone de 4 Seminarios y un viaje experiencial a un destino enoturístico:

  • Guía Turítico de Bodega (21,22,28 y 29 de mayo)
  • Dirección y Gestión del Enoturismo en la Bodega (4 y 5 de junio)
  • Marketing Enoturístico eficaz (18 y 19 de junio)
  • Gestión de destinos enoturísticos (25 y 26 de junio)
  • Viaje experiencial (3 de julio)

Este conjunto de seminarios es una evolución de los cursos de Enoturismo que habitualmente viene realizando DINAMIZA Asesores, que se presentan en “versión 2.0″, fruto de un importante trabajo de I+D y estamos convencidos que  aportarán un importante valor añadido al sector enoturístico.

En ediciones anteriores, han asistido a nuestros seminarios responsables de importantes empresas e instituciones, como Freixenet, Abadía Retuerta, Grupo Yllera, Arúspide, Enrique Mendoza, Ruta del Vino del Bierzo, Ruta del Vino de Ribera del Duero, Turgalicia, Ruta del Vino de Alicante, Rutas del Vino y Brandy del Marco de Jerez y  Ruta del Vino de Ribera del Guadiana, entre otros.

Podéis ver nuestro folleto explicativo pinchando aquí

Esperamos que esta nueva edición os resulte aún más interesante. Por nuestra parte, seguiremos investigando, creando conocimiento y trabajando con la misma ilusión y esfuerzo para que esta nueva convocatoria no os defraude.

Y por supuesto, ni que decir tiene, que este espacio está a vuestra entera disposición para atender cualquier consulta.

En Fitur no se vende…pero…

Han pasado ya un par de semanas desde la última edición de Fitur y es momento de valorar la feria: hemos ampliado tarjeteros, hemos respondido a multitud de correos pendientes y nos hemos excusado por no haber podido coincidir con todo el mundo a lo largo de tres días frenéticos….

¿Y ahora qué?

Ahora nos toca valorar la Feria en sí, su validez como encuentro de profesionales del sector, su finalidad comercial en muchos casos y su, como no, parte lúdica (que también la tiene…)

En cuanto al encuentro de profesionales del sector la verdad es que considero que es importante y fundamental, sobre todo en tiempos de crisis e incertidumbre como los que corren, y que hacen, aún si cabe, más difícil la puesta en marcha de iniciativas. Aún así, la presentación de la Hoja de Ruta para la Recuperación por parte de la Organización Mundial del Turismo (OMT) hace que se refuerce la necesidad de recuperación en dos líneas críticas de actuación:

  1. Impulsar las asociaciones y la “competencia cooperativa”
  2. Fomentar las innovaciones y el uso de la tecnología

Tal y como dijo Javier Blanco, director ejecutivo de la Secretaría Permanente de los Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo (OMT):

“No estamos, obviamente, en condiciones de aventurar el paisaje que quedará después de la crisis, pero las cosas van a cambiar, ya están cambiando y el futuro, parece indudable, que no será igual”

La verdad es que es en foros como Fitur en los que vemos que las tendencias del sector van hacia otra dirección muy diferente de la que venimos, las situaciones no volverán a ser las mismas y no vale pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sino “inter-actuar” de forma conjunta con nuevas ideas innovadoras y con ayuda de las nuevas tecnologías siempre que sea posible.

Y llegamos a la parte lúdica del evento; sin duda es la más recordada y la más comentada los días posteriores. Son días en los que nos reencontramos con clientes, colaboradores, amigos….y en los que ponemos “cara” a mucha gente con la que a lo largo del año hemos estado hablando vía mail o por teléfono, y con los que la palabra “confianza” va tomando significado.

Son momentos en los que ya compartimos algo más que proyectos, ya que junto a una buena copa de vino, cualquier diagnóstico del sector es algo más benévolo, y sobre todo son momentos en los que comenzamos a “inter-actuar” y a divagar sobre fórmulas mágicas de recuperación para cuya puesta en marcha todos tendremos que poner de nuestra parte.

Y con nuestras fórmulas mágicas para la crisis, entre reuniones de trabajo, presentaciones de nuevos proyectos, y seminarios de diversos temas, poco a poco vamos llegando a la conclusión de que….

Definitivamente en Fitur no se vende, pero …se consigue una imagen real de la situación del turismo a nivel global y se proponen iniciativas dirigidas hacia la recuperación futura… pero no la vuelta al pasado.

Gotzone Soriano

Espacios turísticos vivos

Erase una vez que se era, en un país lleno de espacios singulares, una realidad turística que, lejos de ser un cuento de hadas, se parecía más bien a la película de “El día de la Marmota” dirigida por Harold Ramis. Alguien se puede preguntar el por qué de esta afirmación. Pues la respuesta es sencilla: porque por desgracia se repiten una y otra vez los mismos errores en los distintos destinos turísticos de nuestro país.

En mi opinión, uno de los que es más destacables es la infrautilización de espacios de uso público como, por ejemplo, los mercados de abastos o los edificios emblemáticos, que en muchas ocasiones luchan en una batalla que el tiempo ya ha ganado. Sólo con fijarse en el estado de sus fachadas, de sus muros resquebrajados,… uno se puede llegar a preguntar si nos sobra tanto patrimonio como para permitir que se pierda parte de él. Claro que no aunque hacen falta, como siempre, recursos económicos y un sinfín de trámites para conseguir mejorar el continente y darle un contenido más apropiado que la desnudez.

Una solución que se ha aportado desde distintos destinos es crear espacios de interpretación o expositivos como, por ejemplo, un pequeño museo o un centro de interpretación. A priori, puede parecer apropiado. El problema radica en que luego hay que mantener unos costes fijos que a veces acaban por ser excesivos y el espacio vuelve a quedarse sin uso, esta vez dotado de un contenido museístico de última generación, por lo menos, por ahora.

Otra solución en mi opinión mucho más adecuada es la generación de espacios experienciales, es decir, lugares vivos donde se pueda tener una vivencia de ocio, relacionada o no con su anterior actividad. Un ejemplo exitoso es el nuevo mercado de San Miguel que se inauguraba el pasado mes de mayo en Madrid. Este mercado emblemático de barrio, ubicado en el centro histórico y turístico, ha llegado a convertirse en un espacio de referencia cultural y gastronómica (www.mercadodesanmiguel.es).

Localizado en una joya arquitectónica del siglo XIX, es uno de los ejemplos más destacables de trasformación de un espacio a partir de sus elementos más tradicionales, respetando su concepto original de puestos de alimentación, con la integración de las nuevas tendencias de consumo. Se centra en productos y segmentos de consumidores de medio y alto poder adquisitivo, a los que ofrece una experiencia culinaria que incluye un gran abanico de posibilidades, desde los chocolates a las ostras. Además, ofrece la posibilidad de realizar distintas actividades como, por ejemplo, las actividades organizadas para los niños de las pasadas navidades o “las Experiencias Sensoriales” del mes de Enero, donde el visitante podrá disfrutar de una serie de catas dirigidas por los mejores expertos.

Como toda realidad, es mejorable. Sin embargo no se puede negar que a este paso se convertirá en un nuevo referente turístico y de ocio de la ciudad de Madrid, a partir de la recuperación de un edificio emblemático y de la generación de una oferta atractiva para el visitante.

En todo caso es una demostración a tener en cuenta de lo que muchos llevamos años intentando que se lleve a la práctica antes de que mañana tal como hoy y ayer, volvamos a ver que el mismo cuento, se repite.

Ana López

Cabalgata de Reyes de Alcoy: Una experiencia inolvidable

Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar de la Cabalgata de Reyes de Alcoy. Se celebra desde 1885 y dicen que es la más antigua de España. Pero lo verdaderamente singular es que se trata de una experiencia en toda regla, para mayores y pequeño. Para estos últimos, porque es la mejor puesta en escena que se puede vivir de una festividad tradicional y para los mayores, porque alucinan al ver las caras de sorpresa, como conversan con los pajes negritos y cómo viven tan fascinante evento los pequeñines.

Desde luego, que este municipio dispone de un recurso verdaderamente singular para sacar un gran partido turístico, un producto temporal pero que a buen seguro invita a todos a volver  a una ciudad que tiene mucho que mostrar durante todo el año.

La cabalgata empieza ya el domingo anterior al 6 de enero, día de la fiesta de Reyes:  los niños, vestidos de pastores, desfilan con sus rebaños para obsequiar al Niño Jesús recién nacido: es la cabalgata infantil de “les Pastoretes”. Empieza la magia. A partir de entonces la ilusión crece por momentos hasta el 4 de enero, cuando el emisario real anuncia la inminente llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar a través de un bando que lee por toda la ciudad. Va acompañado de “les Burretes”, unos pequeños burros que portan los buzones donde los niños echan sus cartas a los Reyes Magos. Los pequeños entregan sus escritos cargados de ilusión. Y por fin, al anochecer del día siguiente, el 5 de enero, se produce el gran momento: los Reyes Magos hacen su espectacular entrada en Alcoy montados en camellos y cargados de regalos. Recorren las calles de la ciudad, siguiendo a los “antorcheros” que les iluminan el camino, mientras el ambiente se llena de música navideña. Lo más increíble es que los pajes reales (“les negres”) entregan sus regalos a los niños utilizando escaleras de madera para subir a los balcones y ventanas de las casas menos altas de las principales calles de la ciudad. Cuando se espera la subida de “les negres” al balcón cargados de regalos, todos volvemos a sentirnos niños. Esta es la magia de esta noche tan singular.

Manuel Romero

Turismo sensorial e innovación turística

Leo estos días varios artículos sobre el turismo del futuro,  nuevas tendencias y estrategias comerciales. En muchos de ellos se habla de calidad, marketing on/off, sinergias de coste cero y un sinfín de jerga empresarial, pero hay varias palabras recurrentes que no dejo de leer… innovación y sentidos. A simple vista son dos palabras más, pero el caso es que son las bases o estandartes de presente y futuro…

¿Qué es lo que debemos de hacer para entrar a competir en mercados maduros?

INNOVACIÓN, darle vueltas a ideas, pensamientos, por muy descabellados que sean.

¿Cómo innovamos en el mercado?

 Transmitiendo, indagando en lo sensorial, haciendo aflorar lo más profundo del ser.

¿Cómo se consigue en una bodega?

Lo primero que debemos de destacar es que el vino es un placer exigente. Tiene un ciclo de vida largo y minucioso. Características de la tierra en donde se siembra la uva, clima. Absolutamente todo influye en su sabor, una atención exquisita que augure una buena añada. Un cariño como el que proporcionamos a nuestros seres queridos.

Muchas son las características que simulan nuestra vida: el vino puede ser alegre o sobrio como un amigo, joven o maduro como nosotros mismos, o simplemente profundo como una conversación trasdendental. El vino puede ser español, francés o de California….

El vino comienza a transmitir desde que lo vemos embotellado en la bodega. Las suaves curvas, una etiqueta que denota su procedencia, que nos incita a un mensaje sobre su sabor. Es aquí cuando comienza el viaje, el viaje de los sentidos.

El clímax de la sensación nos llega cuando lo servimos en esa copa especial que tenemos en la vitrina, juegos de luces y sombras que aprecian el  suave color. Un primer contacto con nuestra boca, percibiendo los años en barrica y terminando con un rastro en nuestras papilas gustativas. Si nos ha gustado, lo comentamos con nuestros amigos y familiares, una sensación que nos queda en el recuerdo…..

Esta puede ser una buena base para “querer” innovar, si lo entendemos llevamos más de medio viaje recorrido.

CASO DE ÉXITO

Muchas son las empresas que empiezan a introducirse en el mundo de los sentidos. Crean departamentos específicos, estudian minuciosamente el mercado…

Pero me voy a centrar en una de las que más impacto produce en España.

“La cena de los sentidos”

Casitodos los sentidos es una empresa que se ocupa de realizar eventos de los sentidos, más concretamente una cena. Pero no una cena corriente… ojos vendados, música para cada escena, personas que te dan a probar comida en función del ambiente…un bombardeo de imágenes completamente sin visión.

Inspirado en la novela de Boris Vian “El amor es ciego” viajaremos por el mundo del gusto, tacto, viajaremos por nuestro ser.

¿Una ópera en Milan? ¿Un viaje en barco con esa sensación de cosquilleo en el estómago?¿Descansar en el seno materno sin haber nacido?

Recordad que todo es posible con la magia de la INNO-MAGINACIÓN

Christian Shepherd

Experiencias turísticas

Ana López

Hoy me estreno en este espacio de encuentro. Es mí puesta de largo en este blog, nacido  hace relativamente poco, desde la ilusión de compartir nuestros intangibles más preciados en el mundo del conocimiento: las ideas.

En mi caso, puedo llegar a dudar casi permanentemente de su autoría. ¿El porqué? Está claro: en realidad mis ideas han surgido a partir de las experiencias vividas con todas aquellas  personas que las cedieron o dieron vida en alguna de las jornadas formativas en las que he participado, durante la visita a un establecimiento turístico, en un foro de debate especializado, incluso en una auditoría…. La verdad es que el dónde, como casi siempre, importa relativamente poco, no así el quién, por lo que os agradezco a todos de antemano vuestra inspiración, la propia y la nuestra, para hacer de estas sombras virtuales un vehículo válido para trasmitir ideas.

Me gustaría comenzar aportando, espero, una mayor claridad al concepto de experiencia turística. Desde que en 1999 el término “economía de las experiencias” fuera acuñado por Pine y Gilmore, este concepto ha recorrido gran parte del mundo hasta llegar a alcanzar un gran protagonismo en el sector turístico. Parece que ahora está de moda. Sin embargo un gran número de autores ya han intentado precisar a qué se hace mención cuando se habla de una experiencia turística y qué es lo que le diferencia del resto de los productos y/o servicios turísticos.

¿Qué es para ti una experiencia turística?. Definiciones hay tantas casi como experiencias pero si buscamos un nexo en común entre ellas quizás saquemos en claro, en primer lugar, que una experiencia turística consiste en implicar emocionalmente a los clientes en el producto y/o servicio que está consumiendo. Y aquí me surgen las primeras preguntas: ¿se nos despiertan las emociones cuando estamos contemplando una sala de barricas en silencio, sumergiéndonos en los olores que nos embriagan, sintiendo la temperatura constante que nos hace estremecernos levemente, contemplando ese mar de barricas en un equilibrio perfecto, casi insultante para la todo poderosa gravedad?, ¿y cuando una ola nos acaricia los pies?, ¿y cuando dormimos en una casa rural y oímos cantar los gallos al amanecer?, ¿y cuando degustamos algún plato típico?… Evidentemente el hombre es indivisible y, por lo tanto, la parte emocional, física y mental está permanentemente activa aunque no seamos del todo conscientes. Por lo tanto, en segundo lugar podemos afirmar que una experiencia turística es toda interacción que el viajero tiene con todos los agentes y recursos de un destino que le proporciona valores sensoriales, emocionales, relacionales y cognitivos, … que complementan a los meramente funcionales.

Pero ¿cuándo comienza?: ¿cuando pedimos información vía mail antes de llegar al destino?, ¿cuando ya estamos allí?, ¿cuando colgamos las fotos en Facebook al volver de viaje?… al menos, en la mayoría de los talleres de formación, nos ponemos de acuerdo en que la experiencia turística comienza en el instante que empezamos a interactuar con el destino.  Y esto ocurre antes de la llegada.

Entonces ¿por qué la mayoría de experiencias turísticas, productos y servicios creados para estimular nuestra parte más emocional, se diseñan a partir del que el consumidor ya está en el destino?. Y cuando se marcha: ¿por qué no nos aseguramos de que nos recuerde tanto tiempo como le sea posible?, ¿por qué no seguimos dando pie a que hable positivamente de nosotros?. Son muy pocos los destinos y empresas turísticas que invierten en mantener un contacto fluido con sus clientes, en programas efectivos de fidelización o en dar solución y respuesta a las reclamaciones y sugerencias de los cliente. En contra, muchos son lo que invierten en captación de nuevos segmentos de mercado que quizás nunca vengan porque la experiencia diseñada no se adapta, ni si quiera, a sus necesidades: ¿conocemos qué es lo que espera y necesita nuestro consumidor?…porque si no difícilmente vamos a estimularle emocionalmente.

¿Y el punto de finalización de la experiencia turística?. En realidad puede no terminar nunca: el regreso, volver a contar, leer más sobre el destino,… aunque lo que sí es cierto es que pierde intensidad con el paso del tiempo, como cada uno de nuestros recuerdos. Si te preguntas qué vacaciones has vivido en estos últimos 5 años seguro que hay más de una que se te ha olvidado. Sin embargo, si te preguntases la que más te ha gustado, aunque haya pasado mucho tiempo, rápidamente aparece y además tu sabes, hoy como ayer, el por qué: ¿tiene que ver con cómo te sentiste?, ¿podrías definir tu experiencia turística en una palabra?, ¿y en alguna emoción?. Ésta es la mínima información que deberíamos conocer de nuestros clientes si realmente queremos crear experiencias turísticas de éxito.

Sí, hay que cambiar el foco, como ya dijeron lo autores Prahalad y Pramaswamu en su libro de 2004 (The Future of competition), dejar de pensar en lo que queremos ofrecer y escuchar y dialogar con nuestros consumidores para saber qué es lo que quieren. Ellos tienen las claves para generar experiencias singulares de éxito. Si no, seguimos teniendo la opción de poner en valor los recursos de nuestros territorios como destino o como empresa individual y esperar que otros, sobre todo los que huyen de los productos artificiales, construyan experiencias turísticas normalmente de bajo coste y un alto grado de satisfacción, mejorando su posicionamiento en el mercado: ¿te vas a quedar con los brazos cruzados?.

¿Catedrales del vino o chiringuitos enoturísticos?

Manuel Romero

Desde hace algunos años se viene hablando de las denominadas Catedrales del Vino para referirse a las nuevas bodegas que han irrumpido en nuestros pueblos y zonas vitivinícolas, invesiones millonarias encargadas con carácter general a los arquitectos más prestigiosos del mundo con el objetivo de crear un espacio privilegiado para la producción de vino y para la actividad social de la bodega y en otros casos convertir a estos edificios en el buque insignia de la misma .

Se ha adoptado el término Catedral del Vino para referirse a ellas pensando que se trata de obras grandiosas del hombre. Si pensamos en su tamaño, impacto paisajístico e inversión, esta circunstancia está fuera de toda duda, pero creemos que este término es excesivo para muchas de ellas, porque desde nuestro punto de vista, distan mucho de convertirse en una obra de arte.

Entendemos que se puede hablar de una Catedral del Vino cuando el edificio de la bodega se integra perfectamente en su entorno y se han creado con las condiciones de idoneidad para la producción de vino (Aprovechamiento de la gravedad, creación de las condiciones idóneas para la elaboración y crianza de los vinos, facilidades para la producción, etc…) y para el uso social y turístico de la bodega (apertura al público, posibilidad de ser visitada la bodega, conociendo los procesos de elaboración, desarrollo de determinadas actividades turísticas complementarias, etc….) y todo ello convive a la perfección en un mismo espacio coherente y armónicamente.

Si adoptamos esta terminología, no podemos aceptar que son Catedrales del Vino todas las bodegas españolas de nueva arquitectura que se han construido en las dos últimas décadas. Y lo decimos con conocimiento de causa porque hemos visitado casi todas las bodegas de España y hemos visto errores de bulto, no sabemos si atribuibles al arquitecto o bien a la propiedad que no sabemos hasta qué punto especificó todos los usos previstos de la bodega en su encargo al afamado arquitecto.

Podríamos destacar algunos que a buen seguro les sorprenderán:

  • Ausencia de espacios esenciales para la actividad turística y social de la bodega, como un aparcamiento, una tienda, zonas de degustación o zonas de espera de las personas que llegan o se van del edificio.
  • Espacios diseñados para no se sabe qué (“Bueno, ya veremos qué hacemos aquí….”)
  • Zonas de degustación alejadas de la tienda.
  • Escaso aprovechamiento de los paisajes y viñedos que las rodean.
  • Ausencia de itinerarios previstos para las visitas y pare el propio uso social del edificio.
  • Espacios diáfanos, donde todo gira en torno al almacén (espacio menos atractivo de la bodega, con diferencia) .
  • Tienda y zona de degustación ubicadas en el almacén donde podemos escuchar  el magnífico sonido de las carretillas elevadoras.
  • Escaleras, escaleras y escaleras e innumerables barreras para la actividad turística.
  • Espacios destinados a contemplar las antenas de los operadores de telefonía móvil.
  • Espacios no seguros para el uso turístico (destacar también que no existe legislación al respecto en ninguna Comunidad Autónoma)
  • Magníficas cristaleras para contemplar el cementerio del municipio. Sí, has leído bien.
  •  Tiendas con mostradores que suponen una barrera para el consumidor.
  • Ausencia de elementos decorativos y / o interpretativos.
  • Zonas de degustacíón sin luz natural.

 Si además sumamos otros errores propios de la gestión enoturística:

  • Bodegas abiertas al público sin tener definida una estrategia.
  • Estrategias enoturísticas no coherentes con la estrategia global de la bodega.
  • Ausencia de criterios de gestión en la faceta enoturística, que es otro negocio muy diferente al relativo al producción.
  • Estrategias basadas única y exclusivamente en el edificio y/o arquitecto, adoptando poses de prepotencia frente a personas interesadas en el mundo del vino e incluso el propio vino de la bodega.
  • Frialdad en el servicio y “maltrato” del turista.
  • Escasa atención personalizada.
  • Desmotivación del personal de la bodega hacia esta actividad.
  • Precios abusivos de los servicios, no acordes al valor aportado al cliente.
  • Bombardeo comercial de la marca, cuando la venta de vino en consecuencia de una interesante experiencia turística.
  • Escasa cooperación e integración en las Rutas del Vino y otras iniciativas enoturísticas del destino.
  •  “Por favor, dense prisa que tenemos otro grupo en 10 minutos…”.
  • “Para probar este vino, debe comprar una botella…”.

Desde luego, está cambiando nuestra percepción sobre muchos vinos, a los que ya ponemos cara, ojos, … Y nos dejan de gustar, invitándonos a descubrir otras bodegas donde lo que descubrimos es pasión, cuidado, detalle y atención exquisita.

Estos y otro bueno número de errores que no enumeramos por no extendernos, nos invitan a reflexionar si algunas de las bodegas abiertas al público en las dos últimas décadas son Catedrales del Vino o Chiringuitos Enoturísticos. Con todo respeto hacia los chiringuitos, que en muchos casos ofrecen un producto de extraordinaria calidad con una humilde inversión y un entrañable esfuerzo y rigor profesional.