Asesores turísticos pero … también turistas. ¿Por qué conocer por donde nos andamos?

Nos pasamos la vida viajando, realizando estudios, conociendo territorios, elaborando diagnósticos turísticos de ciudades, comarcas, Comunidades Autónomas, formando gente… Y siempre con la prisa como compañera de viaje; porque en este mundo de locos, lo que  premia es tener para ayer  lo que necesitaría ser hecho hoy (sobre todo si se apuesta por las cosas bien hechas). Nuestra particular vorágine de viajes nos lleva a tener que estar presentes en tantos y tan diferentes rincones de la geografía, que a veces olvidamos dónde estamos durmiendo.

Pero esto no desvirtúa nuestro camino, y seguimos fieles a nuestro compromiso de conocer los territorios que pisamos, de saber por dónde nos andamos, porque  nuestro compromiso es con la calidad, con seguir disfrutando de nuestro trabajo y de ser los artesanos de la consultoría turística que queremos ser. Además, es necesario conocer por donde nos andamos porque no hay dos destinos iguales, ni siquiera parecidos; son tantos los factores que influyen en el desarrollo turístico de un territorio, como las diferencias que encontramos entre unos y otros.

Por esta razón, aunque nos pidan un imposible, nosotros seguimos queriendo conocer el territorio, pasando por él como un turista más, disfrutando con sus recursos, con el contacto de sus gentes, viviendo todas las experiencias que nos ofrece y descubriendo toda la información  para disponer de una visión mucho más real y cercana del destino, y que nos permita extraer conclusiones más acertadas del mismo.

Nos convertimos, de esta forma, en “clientes misteriosos” todoterreno para valorar aspectos como las oficinas de información turística, su servicio tal y como se le ofrece al turista, la labor de “venta del territorio”, la información ofrecida, sus instalaciones,  los recursos puestos en valor, el trato de sus empleados; el pasear por los pueblos y ciudades,  el recorrido por su patrimonio, su señalización turística, su sistema de recogida de basuras, su alumbrado público;  la calidad de vida de sus gentes, la sensibilidad turística de los habitantes;  sin dejar de dormir y comer en sus establecimientos para valorar la calidad del servicio,  de disfrutar de unos vinos o unas cañas en una terraza, o de un paisaje, o de otros mil factores difíciles de enumerar en este post y que forman parte de la compleja estructura turística de un destino (o sencilla, si la bajamos al suelo) .

Con todos estos elementos analizados, además de obtener una visión mucho más profunda de cada destino, nos aseguramos de saber qué terreno pisamos, de conocer por dónde nos andamos, y de ser capaces de adecuarnos mucho más a la realidad del destino y de sus gentes, proporcionando recomendaciones mucho más acertadas, como los buenos artesanos de la consultoría turística que queremos ser, tratando cada trabajo como único e irrepetible. 

¿No os parece que es vital para poder trabajar en un territorio?

En Fitur no se vende…pero…

Han pasado ya un par de semanas desde la última edición de Fitur y es momento de valorar la feria: hemos ampliado tarjeteros, hemos respondido a multitud de correos pendientes y nos hemos excusado por no haber podido coincidir con todo el mundo a lo largo de tres días frenéticos….

¿Y ahora qué?

Ahora nos toca valorar la Feria en sí, su validez como encuentro de profesionales del sector, su finalidad comercial en muchos casos y su, como no, parte lúdica (que también la tiene…)

En cuanto al encuentro de profesionales del sector la verdad es que considero que es importante y fundamental, sobre todo en tiempos de crisis e incertidumbre como los que corren, y que hacen, aún si cabe, más difícil la puesta en marcha de iniciativas. Aún así, la presentación de la Hoja de Ruta para la Recuperación por parte de la Organización Mundial del Turismo (OMT) hace que se refuerce la necesidad de recuperación en dos líneas críticas de actuación:

  1. Impulsar las asociaciones y la “competencia cooperativa”
  2. Fomentar las innovaciones y el uso de la tecnología

Tal y como dijo Javier Blanco, director ejecutivo de la Secretaría Permanente de los Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo (OMT):

“No estamos, obviamente, en condiciones de aventurar el paisaje que quedará después de la crisis, pero las cosas van a cambiar, ya están cambiando y el futuro, parece indudable, que no será igual”

La verdad es que es en foros como Fitur en los que vemos que las tendencias del sector van hacia otra dirección muy diferente de la que venimos, las situaciones no volverán a ser las mismas y no vale pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sino “inter-actuar” de forma conjunta con nuevas ideas innovadoras y con ayuda de las nuevas tecnologías siempre que sea posible.

Y llegamos a la parte lúdica del evento; sin duda es la más recordada y la más comentada los días posteriores. Son días en los que nos reencontramos con clientes, colaboradores, amigos….y en los que ponemos “cara” a mucha gente con la que a lo largo del año hemos estado hablando vía mail o por teléfono, y con los que la palabra “confianza” va tomando significado.

Son momentos en los que ya compartimos algo más que proyectos, ya que junto a una buena copa de vino, cualquier diagnóstico del sector es algo más benévolo, y sobre todo son momentos en los que comenzamos a “inter-actuar” y a divagar sobre fórmulas mágicas de recuperación para cuya puesta en marcha todos tendremos que poner de nuestra parte.

Y con nuestras fórmulas mágicas para la crisis, entre reuniones de trabajo, presentaciones de nuevos proyectos, y seminarios de diversos temas, poco a poco vamos llegando a la conclusión de que….

Definitivamente en Fitur no se vende, pero …se consigue una imagen real de la situación del turismo a nivel global y se proponen iniciativas dirigidas hacia la recuperación futura… pero no la vuelta al pasado.

Gotzone Soriano

Dubai: ¿Modelo turístico o caos financiero?

Christian Shepherd

 

Me estreno en el blog de Dinamiza con un tema de candente actualidad en cuanto a economía y turismo se refiere. Si bien es cierto que hablamos del turismo “top”,  me gustaría analizar el ingente de dinero utilizado en Dubai, podríamos hablar del ROI (retorno de la inversión) pero como comprobaréis a continuación es algo utópico……

Comenzaré analizando el porqué de este artículo:

Una mañana de fin de semana de las que nos sentamos a ver la televisión en busca de un programa que nos haga pasar un rato entretenido (complicado hoy en día)  me encontré con el programa de Macroestructuras de La Sexta. Siempre es divertido ver los Caterpillar de toneladas removiendo cielo y tierra, pero en éste, concretamente,  se analizaba la mega construcción de Palm Island (Ya sabéis la hoja de palma con lujo turístico por doquier) y observé el despilfarro de millones que se gastaban.

En este punto me dediqué a leer sobre los gastos “superfluos” que tuvieron y topé con un artículo de CNNexpansion.com “Dubai, la falla de su modelo económico”, a continuación unos datos relevantes:

La recesión mundial ha provocado que el país se enfrente 80.000 millones de dólares en deudas!

 

TREMENDO, construir ciudades en el desierto es un poco caro ¿no?

 

¿Cuáles han sido los problemas a tratar?

 

Pues muy sencillo de entender para los simples mortales:

 

  • Erigir extravagantes ciudades en el desierto con residentes, financiamiento y fuerza laboral del extranjero.

 

  • Desde el estallido de la crisis financiera el año pasado, muchos de los extranjeros más ricos se han ido y el emirato ha quedado con 80,000 millones de dólares en deudas.

 

¿Hablamos de soluciones?

Sin ser una eminencia en el tema, sinceramente hubiera hecho lo mismo que el Gobierno de Dubai:

El Gobierno de Dubai dijo que le pedirá a los acreedores de sus dos firmas principales, Dubai World y el grupo inmobiliario Nakheel, que demoren el pago de deudas”

Sin duda alguna una falta de planificación a mi parecer…

Entre tanto hedonismo financiero, su vecino Abu Dhabi esperaba agazapado esperando acontecimientos pero ¿Qué pasó?

“Abu Dhabi ha intervenido para ayudar, pero ha evitado un rescate directo de su vecino. Sin embargo, podría verse obligado a un respaldo más directo si su propio prestigio se ve afectado por los problemas en Dubai”

 

Conclusión: Para tirarse a la piscina tiene que tener agua

Una vez analizado el Intro, seguid el foro y observaréis como se gestaron los proyectos de Palm Island o el Mundo en islas.

Espero vuestros comentarios!

Un saludo bloggeros